Ibon Cabo 





Kirola, mundua eta jendea 

Junio 27 2019

Pello Urizar y la paradoja de la fuerza irresistible o imparable

Estos días, tras la dimisión de Pello Urizar, se ha destacado desde distintos lugares su innegable contribución a la construcción de una sociedad basada en los derechos humanos. También los diversos dilemas organizativos aún pendientes tanto en el seno de su propio partido como en el de las distintas alianzas electorales a las que pertenecen. A veces para poder analizar el presente, es importante pensar en determinados nudos que se soltaron para tratar de avanzar. Esto nos lleva a un dilema clásico de la filosofía, ¿qué pasa cuando una fuerza irresistible se encuentra con un objeto inamovible? Esta es la ecuación que tuvo que resolver Pello Urizar en el seno de Eusko Alkartasuna en el 2009 a su llegada a la secretaria general. Pero para entender el proceso que había hecho llegar a Eusko Alkartasuna a tal punto político, arrastrada por otras paradojas internas de distintos agentes, es mejor que comencemos por el principio.

Eusko Alkartasuna se funda en 1986 por un desencuentro profundo en cuanto al modelo organizativo de país y los liderazgos y egos existentes en el seno del PNV durante esos años. Xabier Arzallus pretendía crear cuatro sucursales de gestión (las diputaciones, cuatro porque todavía se hablaba con óptica de hegoalde aunque la ley fuera para el Parlamento Vasco) que tendrían plena potestad en bastantes ámbitos cuyo centro político estaba bajo el estatuto de Gernika y por lo tanto bajo el paraguas del parlamento vasco. Además existía un fuerte choque de trenes entre Carlos Garaikoetxea, Lehendakari, y Xabier Arzallus, presidente del PNV. Mientras el primera pensaba en el derecho de autodeterminación como un derecho irrenunciable de la sociedad vasca y el reparto de la riqueza a través de la social democracia como eje vertebrador, el segundo consideraba recogidos los derechos del pueblo en la disposición adicional primera del texto constitucional y el eje democristiano y el republicanismo como fórmulas de desarrollo socio económico. Finalmente, después de múltiples debates se produce la escisión y nace Eusko Alkartasuna. Pello Urizar camina desde las juventudes de EGI (PNV), al nuevo partido. Una enmienda de Mutriku y de las repúblicas bálticas en el congreso inaugural consagra la independencia como objetivo político número uno de EA desde entonces.

En aquellos primero años se intenta configurar un tripartito de izquierdas en la CAV con EE y PSE que fracasa por la negativa de los segundos a trasferir la competencia de la seguridad social. Así el PSE, que ya se había dividido en PSE y PSN, decide por primera vez ir hacia un modelo liberal en vez de configurar una alternativa más próxima a sus ideales políticos. El PNV también se inclina hacia el autonomismo y decide no avanzar por el miedo al ruido de sables (aún cercano en el tiempo) y la multipropiedad en que convertía la LTH en una inmejorable agencia de contratación. Además opta por un modelo de colaboración transversal en lo nacional pero monocolor en la construcción de esa autonomía que ya se fundamentaba en el café para todos. En aquel momento Pello Urizar, ya como miembro de Gazte Abertzaleak, opta por la defensa a ultranza del derecho a decidir y por la construcción en torno a la colaboración con fuerzas abertzales de otros espacios. Muchas personas veían incluso con alivio que no se hubiera firmado el pacto con los socialistas. En aquel momento surge la primera parte de nuestra paradoja: la constitución era un objeto inamovible y el PNV en breve se iba a convertir en una fuerza irresistible tanto para la sociedad vasca como para la farándula y las voces mediáticas madrileñas.

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Junio 25 2019

Niveles de implicación en la gran ciudad

Publicado por iboncabo bajo ciudadania, cultura libre

Los modelos de gestión de las grandes ciudades se han reorientado en el lenguaje político hasta parecer similares en los objetivos. Más allá de la continua reordenación de espacios y la construcción de grandes iconos arquitectónicos, el lenguaje político sienta unas bases que parecen comunes pero que esconden modelos diferentes. Los modelos se fundamentan en etapas separadas que tienen lenguajes diferentes pero que al final se utilizan para deshumanizar los barrios y hacer de la imagen el modus viventis de determinados grupos de presión. Toca replantearse el modelo y generar un nuevo lenguaje.

El primer modelo de ciudad ha sido el basado en las grandes reformas urbanísticas. En la reforma de grandes espacios periféricos normalmente cercanos a ríos o desembocaduras o antiguos espacios industriales en desuso. Estas grandes reformas de la primera década del año dos mil o la última del siglo anterior, se vendían desde el lenguaje de la reforma y se vinculaban al cambio de lo industrial a lo terciario. Lenguaje constructivo para la modernización de ciudades pero también para la precarización de sus habitantes.

“Todos no podemos ser camareros” decía Xabier Arzallus en unas declaraciones a medios. Para sustituir este miedo laboral se utilizaba la imagen de lo moderno. AL respecto iconos fundamentales fueron las reformas de Bilbao o Zaragoza. Si se podía se incluía también eventos internacionales que vía turismo fijaban la vista en el más allá olvidando lo que se quedaba más acá. Así actualmente se habla de la importancia de celebrar la Eurocopa en Bilbao como se hacía en la primera parte del siglo XX para hablar de la importancia de que la mujer fumara con un simple objeto: fomentar el consumo privado. Esta era la primera fase de esta nueva realidad urbana. Así se creaba el etno ciudadano que se sentía profundamente orgulloso de vivir en su ciudad. Lo que algunos hubiéramos definido como el bilbainismo universal adaptado a lo local.

Posteriormente, cuando el modelo constructivo empezó a declinar por falta de recursos públicos, comenzó el desarrollo del modelo de la difusión de la ciudadanía fundamentada en la libertad individual. Ser promotor de cualquier pequeño negocio era un valor lo suficientemente importante como para olvidar que estuviéramos inmersos en una crisis. Además se puso en marcha un modelo de lenguaje urbano universalista que trataba de imponer una ética racional única. Para ello se incluían incluso en el lenguaje algunas cuestiones que empezaban a ser comunes a ambos márgenes políticos (desarrollo sostenible, feminismo, en algún momento el no a la guerra….). La política pasaba a ser un simple objeto de consumo en esta fase. Hoy en día en algunos lugares siguen en ese momento histórico cuando tratan de ocultar la violencia real que sufren las mujeres con la violencia disfrazada (intrafamiliar).

Así la izquierda ante este desdibujamiento de su discurso trató de imponer un modelo atacando de día y de noche a los grandes alcaldes. Situando el objeto de disputa en los barrios que observaban atónicos el desarrollo del centro. Esta enmienda a la totalidad a la sociedad post grandes alcaldes, se olvidó de algo fundamental: la necesidad de generar alianzas políticas entre las clases medias que impulsaran cambios en las distribuciones electorales. Así cuando llegó a trabajar a las grandes ciudades, el malestar ya no estaba en las calles, sino que había vuelto a los hogares y no supo interpretar el ciclo comunicativo con leyes que frenaban la inversión social como la de equilibrio presupuestario o la de endeudamiento. Ante los muros de la derecha, la política comunicativa de esta fue implacable: la izquierda frena el crecimiento y solo la derecha puede atraer la inversión y el empleo. La izquierda cayó en la trampa y volvió al discurso del empleo, de la construcción y el turismo. Las ciudades volvieron a girar a la abstención.

Pero la pregunta que nos dejaron en el aire era si se puede hacer discurso político alternativo y socavar a la vez las bases del modelo neo liberal y post modernista. Asumiendo que la derecha siempre va a tender a reformar y asimilar el lenguaje de la izquierda para dejarle después sin recursos, se debe formar desde el discurso pero con datos en la mano que asuman las demandas ciudadanas y que conviertan en universales algunos dogmas. No es malo que la derecha asuma la necesidad de determinados cambios, pues esto ayuda a las clases medias a superar el miedo al vacío político, pero debe estar orientado a una transformación real.

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Junio 11 2019

Rey en el Norte

Estos días amanecemos con un sinfín de informaciones periodísticas en torno a la conveniencia o no de formalizar alianzas electorales para dar continuidad a la labor municipal, foral, autonómica y estatal. En el caso de País Vasco y Navarra los resultados muestran un eje conservador sólido ante una izquierda que sube pero que no es capaz de tejer alternativas serias. Cabe pues un análisis crítico sobre si ante la centralidad del PNV, existe actualmente una verdadera incapacidad de tejer complicidades entre otros sectores políticos ajenos al marco de gobierno actual para buscar la alternancia política.

La centralidad del voto del PNV en estas tierras es un producto múltiple de la incompetencia de la izquierda para tejer aquí una alternativa real con las clases medias (aquellas que actualmente votan a la izquierda o se quedan en casa ante la falta de ilusión), el beneplácito de la izquierda mediática estatal (cómoda bajo el célebre lema de Calvo Sotelo que prefería una España roja que rota) y el miedo creado por los grandes hitos mediáticos de nuestra gestión en el periodo 2011-2015. Así pues los resultados electorales han situado a la izquierda en unos parámetros suficientes para gobernar, pero la falta de complicidades hace imposible el salirse nadie de los actuales ejes de gobierno. Así pues, vista la situación y los resultados, el PNV se muestra como sólido “Rey en el norte”.

Respecto a los datos concretos, si realizamos una comparativa entre los votos obtenidos para las municipales, forales y europeas entre los grandes partidos, existen algunas fluctuaciones. Los nacionalistas incrementan a nivel municipal y foral su número de votos con respecto a las europeas y los unionistas por el contrario lo hacen, comparativamente hablando, para las elecciones europeas. Así pues, existe un voto que fluctúa en función de la elección. Sin hacer medias aritméticas estamos ante un 3% orientativo que tiende a ser más estatalista para las europeas y más jeltzale para las forales. La abstención también tiene un papel significativo en todo cambio siendo nueve puntos por encima de las elecciones al congreso y unos 5 puntos menores que en las elecciones al parlamento vasco. Así pues, la utilidad del voto también tiene un cierto valor.

En las grandes capitales de Euskal Herria, el voto se distribuye en función del barrio y del distrito y además se realiza una distribución diferente en función de la renta en la calle o barrio. Así pues tanto el urbanismo como la renta son dos factores determinantes también en esta distribución. Todos estos parámetros menos ideologizados son los que hacen incrementar la ventaja del PNV en todos los frentes.

La clase obrera, que ha sido vilipendiada con las últimas reformas laborales, ha perdido su capacidad de movilidad conjunta. Los sindicatos, divididos por fronteras nacionales, han dejado su paso a las reivindicaciones sectoriales como el feminismo y el ecologismo, lo cual ha favorecido también una mayor individualización de la lucha y por consiguiente una aproximación de las clases medias al voto de confort. Los autónomos, los pequeños empresarios y sobre todo el interesado discurso en torno a los impuestos, ha dado un nuevo giro a la moderación del voto que ha llevado a la práctica desaparición del discurso en torno a los impuestos altos como al mejor forma de redistribuir la riqueza.

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Mayo 16 2019

Un ciudadano cualquiera, no un idiota más

Cuando en política se emplea el término ciudadanía se entiende como algo que si bien va ligado a la persona, lo hace también por ser miembro de algún tipo de comunidad organizada. Cuando se reivindica el uso del espacio público, el derecho a la vivienda o la creación de espacios de convivencia en los barrios, se hace desde la óptica de asumir que queremos organizar y vivir en un espacio común.

Cualquier espacio organizado requiere por tanto un modelo de convivencia en el que los derechos y deberes están reglados por unas instituciones que nos vienen dadas y a las que dotamos de cierta legitimidad para ello. A veces, sin embargo, son las propias institucionales quienes sub contratan el concepto de ciudadanía a entidades privadas que, con ánimo de lucro o no, tratan de compensar la falta de fé de las instituciones en este concepto tan universal. Al respecto un ejemplo es la situación de las personas sin hogar, los grupos de personas sin papeles o la falta de seguridad de las mujeres en los puntos negros de la ciudad. Todos estos grupos se ven obligados a auto organizar su defensa y a trabajar desde lo privado funciones que deberían estar trabajadas explícitamente por las instituciones.

En las grandes ciudades viven escondidos bajo el parapeto de puentes, sucursales bancarias y soportales, personas que llegaron nadando, en patera, en los ejes de un camión o incluso estafados por mafias lugareñas en torno a la explotación sexual, personas de distintas nacionalidades que no tienen acceso a la ciudadanía. Pedro Guerra reclamaba en su canción Contaminame un intercambio cultural entre personas, casi una fusión entre diferentes. Estando de acuerdo con la belleza de este concepto, creo que en el S.XXI merecemos avanzar un poco más y saber entender que la ciudadanía es un derecho universal que se ampara en los derechos humanos. No debe ser algo circunstancial o condenado a entendedores con el poder dominante en cada momento.

Si los mecanismos bajo los cuales la participación no son de fácil acceso para todas las personas que conviven en una gran ciudad, los derechos ciudadanos serán de difícil implantación para estas personas y por lo tanto la democracia carecerá de valor suficiente para ser plena. A partir de este concepto en el que la ciudadanía es excluyente, no estaremos en el ámbito de los derechos humanos sino en el del uso del poder desde una perspectiva excluyente. Pasaremos pues a ser extranjeros en nuestra propia ciudad. Seremos rehenes de nuestras propias normas y presos de nuestros pequeños sueños, ya que, para no ser nosotros también excluidos, aceptaremos como legítimo el status quo de estas personas que quedan al margen de la construcción ciudadana.

A partir de ahí para limpiar nuestras conciencias, utilizaremos los discursos clásicos televisivos. Diremos que no es nuestra responsabilidad. La tensión social será en torno a ellos o nosotros y nuestra libertad, que creeremos amenazada por las invasiones a salto de valla, se convertirá en un discurso y no en una realidad. Seremos un idiota más manejado por los que se reparten el mundo. Algo así nos contaba Green Day en su American Idiot.

Al respecto, yo soy de Santutxu. Un barrio obrero que nació para dar cobijo a los inmigrantes que vinieron a trabajar en décadas pasadas. El Santo pequeño que guiaba los coches fúnebres desde Basarrate se llenaría de trabajo si viera como según la época o la piel tu derecho a la ciudadanía se coinvertiría en una quimera. En mi barrio nunca fuimos idiotas. Nos juntábamos para jugar a “bancos” gente proveniente de Asua, Extremadura, Galicia, Burgos, Galdakao, Guinea Ecuatorial, el valle de Arratia y un largo número de lugares entre los que no hacíamos distingo. El único problema entre nosotros y nosotras era saber quién marcaba gol antes por debajo del banco. Después vino la tele con todos sus canales y los bancos quedaron vacios. Quizás entonces nos convertimos en un idiota más. ¡No! En los barrios sigue habiendo vida inteligente y en las próximas semanas así lo demostraremos. La ciudadanía no es un concepto azul o naranja es el reflejo de una sociedad que crece para defenderse y luchar.

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Abril 10 2019

Victi Amantes

Parece que en los últimos días, mientras se tramitaba la ley de víctimas policiales en la CAV, el ambiente político se ha enrarecido hasta el punto de que una organización policial y otra militar han tramitado una denuncia contra el parlamentario de EH Bildu Julen Arsuaga. Ante esta escalada de discurso fácil y populismo político, cabe céntranos en lo que verdaderamente se estaba trabajando en el parlamento vasco: el reconocimiento a las víctimas de violencia policial.

La propia ley establece los límites para la consideración de víctima por parte de las personas que han sufrido abusos policiales. Unos límites demasiado estrictos para algunos por las enormes dificultades que existen actualmente en los juzgados para poder establecer esta responsabilidad. Además esta dificultad se ha incrementado en los últimos años con la tramitación y no derogación de la llamada ley mordaza. En cualquier caso, el tema en el parlamento no fue tan jurídico y si más bien de calado político. Mientras las víctimas de violencia policial se convierten en foco mediático o reciben loas por parte de la sociedad por su infinita paciencia, hay quién pretende desviar el objetivo e igualar a victimas con victimarios. Estamos ante una situación en que quienes han sido directores de esos cuerpos policiales, por su responsabilidad política, pretender desviar la atención y cubrir con presión mediática la falta de debate en torno a un nuevo modelo policial que prime la información, la democracia y la prevención sobre el ya habitual en el mundo occidental modelo policiaco- represivo. Negar la participación de distintos cuerpos policiales en torturas, represión desproporcionada e incluso en fallecimientos, es simplemente decir no a las pocas sentencias judiciales que en este sentido se han producido, la doctrina que emana del tribunal de la Haya o simplemente, negar y he aquí la cuestión principal, la existencia de un conflicto político. Siendo un número relativamente pequeño y escaso el admitido, las 187 víctimas cuyas demandas llegaron en 2017 al gobierno vasco, esperan de nuestro sistema político una respuesta más acorde con los tiempos y no fundamentada en el odio o en la venganza.

Así pues, el problema no está en el número, sino en lo que supone políticamente su mera existencia. Si se admite una ley que habla de abusos policiales acaecidos durante la dictadura y el tardo franquismo, se está poniendo en solfa el relato de amor y fuegos artificiales que tienen algunos partidos políticos en torno a la transición. Además, se está dando altavoz a muchas personas que en nombre de sus respectivas luchas (justificadas o no, ese es otro debate), sufrieron la represión desproporcionada de los cuerpos policiales del estado y de la CAV. Además se está dando pie a que estas víctimas, en igualdad de condiciones con otras, soliciten las indemnizaciones que les corresponden por su condición. Es verdad que Julen Arsuaga tenía que haber mantenido el tipo ante las provocaciones de quienes solo han vuelto a Euskadi con la intención de seguir causando dolor y desasosiego político. Ellos es obvio que están lejos de la paz y la reconciliación. Mientras Julen que fue víctima también de estas vulneraciones en el pasado, asume como natural el reconocimiento a todas las víctimas. Ellos sin embargo se han limitado a reivindicar como legítimo el empleo de cualquier tipo de represión del pasado. ¿Pensaran que de cara al futuro deben continuar igual? No lo sé. Por si acaso habrá que estar atentos y poner a vigilar a Piolín (por lo del gatito digo, no confundir con Cataluña, ¿o sí?).

Así pues, toda víctima tiene derecho a la verdad, a justicia y a la reparación. Aquellos políticos que prefieran permanecer fuera de esa definición solo estarán actuando como víctimas de algún tipo de síndrome de Estocolmo ligado a antiguos amantes que, por lo que parece actualmente, viven bastante despechados. Una ley está fundamentada en causas analizadas objetivamente. Parece que se ha tratado de hacer eso con mayor o menor éxito. Sin embargo lo que no puede ser es que para pitar penalti se establezca como lugar de la falta, no donde comienza la acción (los abusos policiales o las provocaciones de la tribuna) sino dentro del área donde aparece la cámara super lenta para repetirnos una y otra vez la misma imagen sin darnos cuenta de la jugada entera tratando de situar nuestra atención en el error de un parlamentario en un debate caliente y con amplias dosis personales en él. Cuando hablamos de violencia, hablamos de derechos humanos y no del generador de la vulneración. Las víctimas son y deben ser los protagonistas, las distintas policías por el contrario, deben analizar si están poniendo todo de su parte para la reconciliación.

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Marzo 26 2019

“Gazteak Atzerrira: Willy Fog vs Paspartou”

Publicado por iboncabo bajo humor politico

Atzerrira joateak izugarrizko balorea dauka gure izaera alda dezagun. Beste herri eta bizimodu batzuk ezagutzera joaten garenean aldatzen dugu gure pertsonalitatea betirako. Hala eta guztiz ere, ez da berdina lan baten bila atzerritara joatea edo ikastera edo hobekuntza profesionala lortzeko asmoarekin joatea. Adibide dibertigarrian eztabaidan sortzeko ez da gauza bera Willy Fog izatea edo Rigodon (benetako eleberrian agertzen den moduan Paspartou zen arren, hau da, ez da berdina jauna edo morroia izatea). Horregatik datorkit burura galdera hau: gazteak atzerrira joatearen aldekoa naizen arren … zertarako? Berdina izan zen Pablo Casadorentzat ala Santutxuko edozein auzokidearentzat?

Ea nork ez duen hurbil atzerrira ikastera edo lan egitera joan den pertsona bat. Batzuek “Erasmus” egitasmoaren bidez joan ziren ikastera eta aldi berean hizkuntza berri bat ezagutzera edo bigarren hizkuntza hobetzera. Beste batzuek lan baten bila joan ziren EAEko langabeziaren bilakaera ikusita. Guztiak haien curriculuma hobetzeko asmoarekin joaten dira bueltatzeko orduan bizimodu hobeagoa edukitzeko prest. Beste kasuetan bueltatzerakoan badaukate itxaroten lanpostu bat (ea masterra bakarrik delako aitzakia bat curriculumi beste orri berri bat zenbatzeko). Hala eta guztiz ere, gazteek eskarmentu ezberdinekin bueltatzen dira Euskal Herrira. Gaur egun Europako ate guztietan krisiak indarrez jo egiten duelako. Oraindik ez da hain erreza atzerritara joatea eta ziztu bizian ospea zure lan arloan edo har arrakasta lortzea. Argudio honekin bigarren galdera datorkit burura: zerekin lortzen dugu arrakasta hitza gure bizimoduan? Masterra edukitzea berez arrakasta da? Non geratzen da hezkuntzaren benetako helburua?

Era teoriko batean, atzerrian lan aukera zabalagoak bila ditzakete gazteek. Gainera, beste hizkuntza batzuk ikas ditzakete. Zer esanik ez, abentura eta ezagutza aberatsa izan daiteke beste herri eta bizimodu batzuk ezagutu ditzakete eta. Willy Fog izateko aukerarekin buruan hasten dute gazte guztiak bidaia. “No limits! Goazen!” pentsatzen dute abenturarekin hastear daudenean. Atzerrira heldu orduko, irribarrea amatatzen da pospolu baten argia izango balitz bezala. Esate baterako, atzerrian bizimodu garestiagoa izaten denez, irabazten dutenarekin ez dute nahiko bizimodu eraosarekin jarrai dezaten. Beste hizkuntza batzuk ikasi beharra birao bihur daiteke. Ez da gauza bera Suedira ikastera edo lan egitera joatean Irlandara joatea baino. Eta nola ez, bakardadearen gaia leku ezezagunetan noizbenka bihotzetik ateratzen zaigu espero ez dugunean. Guri ez ezik gazteei ere gustatzen zaie, bereziki etxetik at lehen aldiz joaten direnean. Diru gutxi poltsikoan eta tristura handiarekin Willy Fogen efektua Rigodonen efektuan bilakatzen da pixkanaka – pixkanaka eta gazteak haien desioen morroiak bihurtzen dira.

Horregatik, gazteek atzerritatik arrakasta ekartzeko helburuen preferentzia aldatu behar dute joan baino lehen. Ametsek ekonomiarekin lotura nabarmena edukiko balute, gazteak izugarrizko depresioarekin etorriko lirateke atzerritik. Askotan, beste herri batera joatea sinpleagoa izan daiteke. Baserrietan esaten duten bezala: “Ametsa, gogoaren igandea”. Aukerak eman behar dizkiegu gazteei. Lehen eta behin Euskal Herrian eta gero atzerritara joateko aukera erabakiko balute, murriztu behar izango lituzke itxaropenak. Azkenean Rigodonek ere mundua ikusi zuen bere garaian master bat ere ez zuen arren ikasi.

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Marzo 06 2019

Transformaciones pendientes en el deporte femenino

Publicado por iboncabo bajo deporte femenino, feminismo

Recientemente se ha celebrado en Bilbao el congreso estatal de deporte femenino. En él han tomado parte prestigiosos profesionales de diversos ámbitos en el mundo del deporte, así como diversas mujeres que por su trayectoria y lucha resultan ser imagen importante para un colectivo tan querido como abandonado por todos los grupos políticos. Este texto girará en torno a algunas cuestiones que aparecieron y que quizás marchen las luchas de hoy para construir el deporte femenino, a poder ser sin este calificativo, del mañana.

El congreso se estructuró en lo que se puede definir a estas alturas como los sistemas de distribución y participación clásica del deporte. Por un lado la situación jurídico económica, por otro lado el frente puramente deportivo (deportistas, entrenadoras…) y por otro el entramado social y comunicativo que participa activamente en los diversos intentos de transformación.

En cuanto al actual entramado jurídico económico del deporte femenino cabe destacar los intentos infructuosos de profesionalización. Aquí los deportes de equipo llevan la voz cantante entre ellos el fútbol a través de la negociación del convenio colectivo (fuera están aún el Barcelona y el Athletic Club), el balonmano y el baloncesto a través de las ligas amateurs. Algunos clubes incluso sorprendiendo en positivo como el Burela de fútbol sala femenino. Sin embargo, todos parten de una óptica posibilista y circunscriben la lógica de la lucha social a ámbitos donde tanto los negociantes como los acordantes son hombres o pertenecen a una óptica de recepción progresiva y pasiva de derechos. Aquí si las instituciones no transforman las leyes, reglamentos y acceso electoral a puestos de dirección, los colectivos poco o nada tendrán que hacer.

Al respecto hay algunas reformas claras pendientes que desde el ámbito de la discriminación positiva pueden cambiar o mejorar aunque sea un poquito el panorama: la obligatoriedad de cuotas de mujeres en direcciones de federaciones con deportivas con un número mínimo de fichas determinadas, la obligatoriedad de complementar los clubes profesionales todas las modalidades deportivas de su federación (ejemplo el rugby debería contar con equipos masculinos y femeninos senior) y el acceso en igualdad de condiciones laborales a todas las personas que ejerzan funciones laborales en el ámbito de cualquier club profesional (convenios colectivos. El personal de la limpieza debe pertenecer a este sector tanto como las deportistas).

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Febrero 13 2019

Adi Aznar!

Aznarren eskumak (PP-Ciudadanos-VOX), Espainiako konstituzioaren 155 artikuluaren bidez, autonomia-erkidego eredua apurtu nahi du. Horren kontra borrokatzeko aztiak izanda, urrats ausartak eman behar ditugu estatu osoan ezkerraren esparrua indartzeko.

Yugoslabiaren banaketa garaian, Serbiak bere batasuna bermatzeko paper ezberdinak jokatu zituen. Esloveniaren kasuan ez zuen zarata handirik egin, bere benetako arazoa Kroazian Serbiar gutxiengoa bizi zela eta. Hala eta guztiz ere, 1991ean Serbiak erabaki zuen gerra deklarazioa aurkeztea eta handik aurreko historia denok badakigu. Emaitza nagusiena, nazioarteko erkidegoari esker, Yugoslabiaren banaketa izan zen eta Serbiaren taktika politikak izugarrizko porrota jasan zuen.

Yugoslabiaren harira jarraitzeko, benetan komenigarria izango litzateke Milosevicen diskurtsoko osagaiak oroitzea. Nazionalista, xenofoboa, arau musulmanen kontrakoa (Bosniako gudan indar handia hartu zuen irizpide honek), klasista, matxista eta beste abar izan ziren bere irizpide nagusiak garai hartan eta gaur egungo ezagunak izango lirateke gaurko prentsa irakurriko bagenu. Eskumaren mezua oso argi agertzen da edozein lekutan eta Aznarren diskurtsoak eskumari bidera dakioke bere erdigunera: betiko zentralismora.

Aldi berean, EH Bildu eta EAJren arteko norgehiagoka oharkabetasun handia eta aitzaki handia izan daiteke benetako etsaiarengan jomuga jar ez dadin. Horretarako, kanpoko presioak izugarrizko indarrarekin jipoituko omen gintuzke. Sindikatuak, jubilatuak, aztarna ekologikoaren kontrako mugimenduak eta beste batzuek izugarrizko prezioa sar dezakete taulan, erabat zaila delako gizarte berri bat eraikitzea.

Baina ausartak izan behar gara ezkertiarrok. Esate baterako, Estatuen datorkigun espainako aurrekontuari babesa emateko ideia arriskutsua baian ausarta izan liteke, espainako erreformismoari beharrezko airea eman baitiezaioke. Eta Euskal Herriko barnera begiratzeko, aniztasunaren bidez, gure esparru propioa zabaldu behar dugu. Gainera, alderdiek eurek esparru ezberdinak partekatzen dituzte eta aniztasun sakonago edukitzeko, horretarako ere, gizarteari begirada ausarta eman diezaiokegu. Neurri horrekin presioak besteengan bideratzea eta ekarpen baikorra bihurtzea lor genezake.

Laburbilduz, eskumaren aurre egiteko benetako erantzunak eman behar dizkiogu jendeari. Aldi berean, gure erosotasunaren arlotik irten behar gara ezkerti garenok benetako helburuak bete ditzaten. Adi Aznar mugitzen daitezen eta!

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Enero 24 2019

Cultura popular, cultura impotente, cultura insurgente

En los últimos tiempos existen algunas cuestiones relativas a la cultura y a sus espacios que están en la opinión pública diaria. Ampliaciones y cierres de museos como el Bellas Artes de Bilbo o el de Artzeniaga, gastetxes como centros culturales autónomos en pie de guerra, programación y propaganda en centros culturales de las capitales como Alhondiga y Tabacalera, fallecimientos de ilustres del mundillo y un largo número de cuestiones relacionadas con ella. Si unimos todo ello al tema de la libertad de expresión, atacada en los últimos años con tanta facilidad, podemos encontrarnos ante el que puede ser el debate que abre todo lo demás: ¿Cuál es el sentido del actual modelo cultural imperante? ¿Hacia dónde debe avanzar? ¿Cuáles deben ser las luchas culturales del S.XXI?

La cultura popular viene siendo académicamente definida como toda aquella expresión que surge del pueblo y permanece o arraiga entre sus gentes. Siendo críticos, es cierto que cada vez que alguien se apropia de este término, normalmente lo hace para ponerle un copyright o para popularizar sus producciones o simplemente para decolorar el moho con el que expresa sus opiniones a la sociedad. Sin embargo no tenemos otra definición más correcta. La cultura popular puede ser algo tan vano como los trajes de moda de las mascotas para el 2019 o tan político como los himnos que surgieron del cantar de los pueblos cuando se levantaron en armas ante la tiranía. Lo primero puede llevar al despido de un director de actividad en un antiguo almacén reconvertido en centro cultural, lo segundo a una guerra, a una revolución o simplemente a un grito en el aire. En todos los casos, es la independencia del hecho cultural y su aplicación institucional lo que está en juego cuando la fuente pasa de popular a populosa. La cultura para ser popular debe ser independiente y esto no siempre es fácil de asumir. El resto lo convierte simplemente en populosa.

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Diciembre 14 2018

Casi es nunca

Recientemente, hemos vivido algunas cuestiones en el ámbito político social que merecen el calificativo de circunstancias históricas especiales. La negociación presupuestaria en Lakua, la solicitud de oficialidad de la selección vasca de fútbol, las elecciones en el Athletic Club Bilbao, la negociación mediática del presupuesto de Madrid…..todas ellas a mí entender bajo el paraguas de una frase que pronunció entre litros una vez un mítico filósofo callejero: casi es nunca.

Casi tuvimos acuerdo presupuestario en Lakua. Casi el PNV entendió que los incrementos en la recaudación deberían ir destinados a los más necesitados. Casi los pensionistas y las mujeres ganaron desde la calle mejoras para su situación individual de un modo global. Casi la RGI se convirtió en un refugio individualizado de los desamparados por la reforma laboral del PP o de los escasos avances del pacto de Toledo. Casi PNV y EH Bildu pusieron la primera baldosa de un pacto mayor, de un camino común a recorrer como pueblo. Casi ELA se salió con las suya y tras criticar mucho el posible pacto, dejó de hacerlo en cuanto no hubo acuerdo. Casi el empleo juvenil sufrió un espaldarazo para hacer frente a los múltiples recortes de la era socialista en este ámbito a nivel estatal. Casi logramos revertir el recorte de la RGI que puso en marcha Patxi López. Casi entró EH Bildu en parámetros políticos de gobierno. Casi hubo una negociación con las personas en el centro. Pero como dijo el gran sabio, casi es nunca.

En el ámbito deportivo, casi la federación vizcaína de fútbol se portó con dignidad e impulsó la participación de los clubes en la solicitud de la oficialidad de la selección vasca en el ámbito internacional futbolístico. Casi los medios de comunicación fueron objetivos y descibieron la asamblea como un ejercicio de participación democrática donde hubo un tercio más de clubes que lso que habitualmente participan en las asambleas ordinarias. Casi Eibar y Alaves participaron en esta asamblea. Casi los líderes del fútbol sala se sintieron cómodos con el resultado de esta asamblea. Casi el Athletic Club y sus candidaturas tuvieron en cuenta la participación popular a la hora de crearlas. Casi estas mismas candidaturas dejaron al margen el apoyo de quién domina el panorama político. Casi pusieron a los jóvenes como prioridad en el acceso a San Mamés. Casi trataron de reformar Lezama. Pero como dijo el pequeño bebedor nocturno, casi es nunca.

Casi Pedro Sánchez transformó la estructura del estado español en una estructura federal y plurinacional. Casi logró su rival en Andalucía un buen resultado electoral quedándose a tan solo un parlamentario de poder volver a gobernar con su socio Ciudadanos en la anterior legislatura. Casi Podemos a lograr mover al nacionalismo español a pociones más abiertas. Casi derogaron PSOE y Podemos la reforma laboral. Casi trasladaron juntos el cadáver del dictador y casi se plantearon también trasladar el del fundador de la Falange. Casi derogaron la ley mordaza para que podamos hablar con libertad. Pero como dijo el joven sabio, casi es nunca.

Casi estaremos en una guerra dialéctica continua que de frutos reales para la sociedad. Casi trataremos de reconducir nuestra posición para escuchar la del otro. Casi llegaremos en el deporte a acuerdos honestos que permitan la supervivencia de nuestro pueblo y también de nuestro equipo. Casi seremos todos y todas autocríticos. Casi transformaremos la lucha diaria en resultados. Pero sobre todo, casi nunca dejaremos de ser nosotros mismos.

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