Ibon Cabo 





Kirola, mundua eta jendea 

Julio 06 2016

La Comisión Europea de la competencia ataca el reparto de la propiedad a través del Athletic Club

Declara ilegal el tratamiento tributario recibido por el club a pesar de su condición de asociación sin ánimo de lucro

Joaquin Almunia y la comisión para defensa de la competencia de la Unión Europea, han dado una nueva vuelta de tuerca a su política de considerar las leyes del mercado por encima de las que emanan de los países miembros de la UE. En su último dictamen, establecen que los clubes de fútbol que mantienen el formato de sociedades deportivas están compitiendo con ciertas ventajas ante aquellos que lo hacen bajo el formato de sociedades Anónimas deportivas.

Según el dictamen, en el estado el impuesto de sociedades es del 30% y los clubes, al no ser sociedades anónimo deportivas lo hicieron en un 25%. En Bizkaia los porcentajes son del 28% y el 21% respectivamente. La DFB ya ha dicho que acatará la sentencia y pasará a recaudar la parte pendiente correspondiente. Por otra parte la misma sentencia archiva el caso impulsado por clubes como el Bayer de Munich, sobre la construcción de San Mamés Barria y las distintas aportaciones que hicieron los miembros de su accionariado, declarándolas de facto legales y además confirmando el canon que paga el club rojiblanco como acorde a las leyes del mercado que rigen en la CAV.

El Athletic contesta, a falta de llegar la resolución definitiva, que en ejerció plenamente sus responsabilidades pecuniarias con la hacienda foral en lo función de lo demandado por esta. Así pues, entiende que mientras no exista nueva reclamación, se halla al corriente de todas las obligaciones tributarias que le corresponden, a la espera eso sí de lo que determine la resolución definitivamente.

Aprovechando la coyuntura, se ha puesto de relieve también, que si finalmente la sentencia se ejecuta, el Athletic terminará pagando más que el resto de clubes del estado, pues el tipo de gravamen que se aplica por sociedades en Bizkaia es actualmente el 28%, mientras que el resto del estado es el 25%.

Un debate fiscal que obvia políticamente el concepto de reparto de la propiedad

El reparto de la propiedad es uno de los debates pendientes entre los miembros de la social democracia europea. El reparto de la riqueza y el hecho constatable de que el capitalismo ha llevado a la sociedad mundial y europea a sus mayores cuotas de desigualdad[1], hace inexcusable el debate sobre porque el poder y la riqueza están concentradas en tan pocas manos.

En el caso del fútbol, este debate es aún más claro y necesario que nunca. La mayoría de clubes históricos europeos tras su salida a bolsa (especialmente en aquellos que forman la Premier League), han ido a parar a manos de multimillonarios de nueva generación cuyas riquezas provienen de la explotación de recursos naturales como el petróleo, la minería, la transformación del hierro y en general, ampliamente ligadas a la industria extractiva y al sistema de explotación intensiva del planeta. También existen otros que lo han hecho a través de la acumulación de poder en los conglomerados mediáticos o en las transaccionales con base productiva en China. Rusos, hindúes, estadounidenses, árabes…han llegado en buena medida a la notoriedad social a través del fútbol y a través de la compra intensiva de acciones de estas sociedades anónimas deportivas.

Y aquí nace la necesidad de mirar hacia atrás y pensar con pragmatismo y eficiencia sin admitir como buena la lógica de este sistema. ¿Por qué una sociedad anónima paga un 28% de impuesto de sociedades y una cooperativa tan solo el 21%? Pues por un triple motivo, por un lado, la existencia de una figura jurídica que alienta la co responsabilidad de los propietarios y trabajadores. Por otro lado, por la necesidad de supervivencia y de competencia de la pequeña y mediana empresa ante las grandes transnacionales. Y por último, porque en Euskal Herria, existe una cultura de supervivencia competitiva basada en la cultura del emprendedor/a, muy diferente al del resto del estado. Se taca frontalmente por lo tanto el modelo necesario del reparto de la propiedad para lograr por extensión el reparto de la riqueza.

Según el señor Almunia y su socia en la comisión la señora Margrethe Vestager, el Athletic realiza competencia desleal al resto de sociedades anónimo deportivas. Obvia así como en los años 80, el fútbol liquidó sus deudas a través de dinero público mediante la conversión en sociedades de este tipo. Obvia también que este tipo de sociedades, reparten beneficios entre sus accionistas, tienen manifiesta voluntad mercantil más allá del fútbol (es conocido que la reconstrucción de estadios suele ir ligada a otro tipo de negocios), y el capital permanece en su mayoría inamovible en muy pocas manos. Sin embargo, en el caso de las sociedades sin ánimo de lucro, el dividiendo no se puede repartir y se tiene que destinar al objeto social de la misma (en el caso del Athletic a su propia cantera), obvia también, que son los/as socios/as quienes mantienen el control sobre la sociedad, pues cada uno solo puede disponer de una única parte alícuota de la sociedad. Y por último, dota de una condición de mercado único al fútbol, que a medio plazo puede atentar directamente contra los clubes de segunda A, B y tercera división, a los que como clubes profesionales, puede acabar exigiendo, las mismas condiciones que a super clubes con capital proveniente de los petrodólares.

Así pues, toca a las autoridades políticas, por encima en sus decisiones de las comisiones si transforman opiniones en directrices y leyes, actuar contra este intento oculto de acumulación del capital y proteger al Athletic y su idiosincrasia de la cultura del negocio por el negocio porque detrás esta también otro modelo de entender el reparto de la riqueza.


[1] Thomas Piketty El Capital en el S.XXI

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