Ibon Cabo 





Kirola, mundua eta jendea 

Mayo 04 2015

Cuando la razón está por encima del interés propio

Decía Descartas que no hay nada en el mundo más repartido que la razón, pues todo el mundo cree tenerla. Todos los conflictos que han existido a lo largo de la historia dentro de nacionalismo han estado situados en el marco de la dialéctica construcción nacional o utilitarismo al servicio de la red.

Me contaba el primer responsable de armamento del PNV, actualmente afiliado en EA, que muchas de las cosas que ahora parecen inamovibles nacieron en el marco de una discusión, entre aquellos que querían actuar ya y otros que pretendían convencer exclusivamente desde la razón y el convencimiento. Sobre eso han versado todas las crisis que el EAJ-PNV ha tenido a lo largo de su historia, incluyendo la de la escisión.

Al final el peso de la militancia se recubre de escusas cuando se quiere atajar el debate y en aras de la construcción nacional real se aduce que la realidad supera la ficción y que siempre es bueno para Euskadi el hecho de llegar a acuerdos con Madrid. Si algo tenemos en los últimos tiempos claros, es que un país donde un mínimo de cinco millones de votos lo hacen en contra del estado de bienestar, no puede ser bueno para nadie. Incluso Jose Mari Gorroño en Gernika, que se presenta sin el aval de la militancia del PNV en Gernika, lo tiene muy claro.

Y en esta eterna dialéctica surge la imperiosa necesidad de preguntarse, ¿y de ahora en adelante qué? ¿Seremos capaces de juntarnos para cambiar de país y seguiremos persiguiendo transferencias? Hay un viejo proverbio que dice que “si proyectas tu sombra en el río, cuenta que tu día has perdido”. Por mucho que se empeñen, no nos volveremos a encontrar hasta que las políticas cambien o el respeto sea una actitud compartida. No hay otro camino que el cambio de cama señor Ortuzar, porque la cuna actual ya la mecen desde Genova y la última vez que dormimos juntos, Romeo tuvo que ir al entierro de Julieta. Y mientras como cantaba Amparo “seguiré caminando, seguiré soñando…aunque me duela”.

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