Ibon Cabo 





Kirola, mundua eta jendea 

Archivo de la categoria 'derecho a decidir'

Septiembre 26 2017

Los 100.000 hijos de San Luís atraviesan Foronda

Los conocidos como los “100.000 hijos de San Luís” combatieron en 1823 al servicio de Fernando VII y Francia para restaurar el absolutismo y acabar con la disputa por el trono español y a su vez acabar con el liberalismo. Escribía Benito Pérez Galdos en los episodios nacionales “en los pueblos del norte, la intervención vencía sin batallas, ya antes de que se asomara el morríón del primer francés de la vanguardia, la Constitución estaba humillada” Posteriormente a la restauración en el trono de Fernando VII los consagrados hijos, hicieron guardia absolutista en labores policiales hasta el año 1828, hasta que entendieron que la paz estaba asegurada., aunque los problemas de “seguridad”, continuaron presentes durante toda la primera mitad del siglo. ¿Quizás por esto surgió casi entonces la Guardia Civil?

Parece pues que la tendencia hacia el absolutismo, vivía arraigada en el pueblo vasco, que contemplaba con estupor como la llama de las matxinadas, que luchaban sin desmayo contra la perdida de derechos, se iban apagando. Sin embargo en Pamplona y Donostia la resistencia fue notable y propia de un pueblo que reclama para sí el derecho a pertenecer a la corona que le plazca o a ser libre por sí mismo.

Así pues la pasividad y relajación ante la invasión Francesa no fue tal. En cualquier caso lo que narran las novelas es que el paso por Vitoria Gasteiz fue tranquilo. En el fondo, los 100.000 hijos de San Luís lo que trataban es de mediar entre los nobles absolutistas y los liberales burgueses. No buscaban solución democrática, impropia de un ejército digno del rey sol, sino acuerdos nobiliarios escritos en pagares y en transacciones económicas. Los derechos, que para sí reclamaban los liberales, no entendían de pobres, de escuelas o de hospitales, sino de compartir el poder y la riqueza.

Con el tiempo hubo una cuerdo de confraternización y con federalización entre burgueses y nobles de cuna, llegando a olvidarse de sus riñas. Este trato se selló con fuego en los diversos alzamientos, pronunciamientos y guerras que hubo en los siglos posteriores por todo el viejo reino de España y también en lo que se definió como el bipartidismo.

Los 100.000 hijos de San Luís ya no están con nosotros-as, pero las campas de Vitoria por las que pasaron siguen rebosantes de pasividad. La llama encendida del cambio que guía en la actualidad la ciudad de Pamplona o la siempre revoltosa Bella Easo, tan activa ante el derecho a decidir, llevaron también con tranquilidad y orgullo el cambio al ayuntamiento de la capital alavesa, pero dejaron la pasividad y el “despasito” en las campas de Foronda.

Catalunya vive una situación histórica, pero no vive un apoyo institucional vasco que podría ser clave para la internacionalización de su propio conflicto. Siendo claros, la función de mediación decae desde el momento en que se descubre que el objetivo no es otro que constituir dos estados nuevos, el vasco y el catalán, ya que, no hay mediación posible cuando el conflicto no tiene término medio posible.

Así pues los allí presentes y tras escuchar al manda más, quedan convertidos en los nuevos cien mil hijos de San Luis, obviando que la única mediación posible es el reconocimiento de los derechos de las personas y los pueblos, legítimamente establecidos en sus leyes si estas parten de una verdadera voluntad democrática y no de ocultas aspiraciones absolutistas.

La solución catalana pasa por votar todos aquellos modelos de convivencia que se perciban como tales en Catalunya y el que más votos saque será el que legítimamente pase a gobernar a sus ciudadanos. Todo lo demás es será parte de una nueva novela de naturaleza poética y a estas alturas hace falta más prosa y realidad., que sueños y nuevos ejércitos mediadores.

No hay comentarios

Septiembre 06 2017

De Primo de Rivera al uno de octubre, la insoportable levedad del estado español

La historia es cabezota y entre sus líneas se puede observar con nitidez, que algunas ideas que escuchamos de boca de líderes actuales, en realidad, no son sino la repetición de algunas de las viejas ideas que en el pasado llevaron a estar cercanas y amigables, a personas provenientes de dos mundos tan distintos como son el militar y la política.

En 1923 el capitán general de Catalunya, Miguel Primo de Rivera, se sublevó contra el gobierno y el rey aduciendo en un manifiesto que “había que salvar España de los profesionales de la política”. Ya en uno de sus discursos dijo “lo que tenemos que analizar es si la pluralidad legislativa que se quiere poner en marcha, está bien definida en torno a lo que forma la base de la nación española”. El 18 de julio de 1936 el general Francisco Franco decía en su manifiesto para el alzamiento “guerra sin cuartel a los explotadores de la política”. También alegaba ante la “ruptura de España”, la necesidad de defender su unidad. Blas Piñar decía el 25 de febrero de 1981 después del intento de estado en las Cortes “estamos ante la auto destrucción del estado nacional, porque la posibilidad de equilibrio entre la nación española y las nacionalidades es imposible”.

Así pues los políticos como representantes de la soberanía nacional ejercida a través de las urnas, siempre han estado en el punto de mira de algunos-as. En aparente vigilancia por militares y políticos cercanos a la extrema derecha española desde tiempos inmemoriales. Actualmente, responden a una combinación habitual e histórica que siempre ha estado rondando alrededor de lo que en Madrid han definido como “el problema catalán”.

Leer más … »

No hay comentarios

Mayo 31 2017

El pesimismo solidario

En los últimos días los militantes de Eusko Alkartasuna, hemos recibido a través de diversos medios, mensajes pesimistas en torno a la merma de derechos y facultades que pudiera otorgarnos nuestra presencia en EH Bildu en una nueva estructura. Sin duda, el acento en el dolor se incrementa en función del posicionamiento político que tiene el medio en cuestión, ante el abertzalismo en general y ante el independentismo en concreto. Algo que se puede definir en un simple….a más dependencia de Madrid peor cara. Pero, ¿es justificable este pesimismo?

Sin duda, el trasiego desde la social democracia teórica hasta la práctica, ha estado fundamentado en valores que han definido por sus políticas cuando estuvieron en gobierno referentes históricos como Carlos Garaikoetxea, Manolo Vigo o Rafa Larreina. Todos ellos hicieron transitar a EA por políticas como la implantación de la RGI, el impulso de políticas contra la drogodependencia, la vivienda pública y otros éxitos que han apuntalado sin discusión el estado del bienestar vasco y sus diferencias con respecto al estado español.

Además todos ellos, lucharon como “jabatos” ante intentos de ordenación del territorio ajenos a nuestros intereses, que nos han llevado a una división institucional no fundamentada ni en la historia ni en las preferencias de todos-as los-as vascos. Entre ellas la separación forzada de Nafarroa, la CAV e Iparralde en tres realidades institucionales, la imposición por parte del PNV de la LTH que creaba de facto tres reinos de Taifas en la CAV; la LOAPA y más en clave política, contra la desaparición de los postulados independentistas en el partido mayoritario del nacionalismo tradicional: el PNV. Muertos estos últimos tras el entierro de Ibarretxe y su sequito, y más recientemente tras el pacto PNV-PP-PSE.

EA siempre ha sido un partido construido en clave nacional, ligado a la solidaridad y arriesgado para su tiempo como así lo demostró finalmente con la creación en 2011 de Bildu. Sin embargo cabe recordar también que EA también ha tenido sus miedos. Trasladados por osmosis a una afiliación fiel y leal donde las haya.

El primero de ellos llegó en su nacimiento. Ante la posibilidad de crear un tripartito de izquierdas en la CAV (PSE-EA-EE), la falta de compromiso por parte del PSOE para la transferencia de la seguridad social, privó a la CAV del primer acuerdo de izquierdas de su historia. También el miedo a ser superado por el PNV en la hegemonía abertzale creó una nube de dudas ante lo que hubiera parecido el paso lógico para abordar desde la “pole position” el gobierno de este país.

Más tarde, llegó Ardanza, el fiel lugarteniente de Arzallus y cuando EA y Herri Batasuna empezaron a impulsar mociones pueblo a pueblo en torno al derecho de autodeterminación, Eusko Alkartasuna fue expulsada del gobierno. Por segunda vez el pesimismo ante la valoración que podía hacer el pueblo ante el hecho de pactar con quienes todavía entendían la lucha armada como un medio, llevó a EA fuera del gobierno, devolvió al mismo al PSE y privó a la CAV otra vez de un acuerdo entre solidarios.

Nafarroa no ha sido una excepción. Dos veces han existido pactos entre agentes políticos favorecedores del reparto de la riqueza. La primera la truncó Urralburu y la corrupción. La segunda sigue vigente bajo la amenaza aun, de un estúpido velo mediático y de un profundo egoísmo personal por la búsqueda de un liderazgo en clave interna, nada solidario y poco colectivo.

Después vino Lizarra-Garazi, el mal llamado plan Ibarrtexe y la ilegalización de Batasuna. EA fue el motor ideológico de este plan y sin duda el sustento de un gobierno que miraba con miedo y preocupación ante unos JOBUBIS que ya no se conformaban con ver de Lehendakari a alguien ajeno a los dominios de D. Diego López de Haro. Rompieron el plan acatando las cortes españolas como siglos antes habían hecho los sucesivos señores de Bizkaia, pero esta vez sin viaje de vuelta, sin jura ante el Árbol y si bajo promesas de eternas transferencias escritas un día en un estatuto al que cada vez le amarillean más las hojas.

Después vino la ilegalización. Ante este hecho hubo posturas divergentes en el seno de EA. En algunos ayuntamientos se cogieron las actas de concejal y en otros no. Pero cuando llegó el momento verdaderamente importante, es decir, la convocatoria de elecciones a los parlamentos autonómicos, surgió el concepto de Polo soberanista, acuñado por Unai Ziarreta. Junto a él llegaron las negociaciones para llegar a un acuerdo de mínimos, sin embargo, a juicio del ponente, no parecían preparadas las personas para el cambio estratégico. Volvió el miedo y este unido a un discurso tibio en lo social, más parecido al de otros tiempos que a los que ya se estaban viviendo pueblo a pueblo en el partido, llevó a Aralar al estrellato mediático y a la “nueva izquierda abertzale” a copar la mayoría parlamentaria en ese ámbito. Otra vez el pesimismo a lo solidario parecía imponerse a la lógica adecuación a los tiempos del discurso político.

Cuando todo apuntaba a negro y olvido, llegó la apuesta de Pello Urizar y su ejecutiva por construir desde los cimientos un movimiento con tres objetivos claros: construir una mayoría en torno al derecho a decidir, luchar desde la calle y las instituciones por instaurar la justicia social y los derechos humanos y en tercer lugar, democratizar los procesos de toma de decisiones de los ciudadanos en el ámbito institucional.

Justo en este último punto hubo errores y miedos a partes iguales. Errores como la imposición de algunos modelos que pretendían incrementar ipso facto la tasa de reciclaje y la no adopción del mismo por vías participativas. Aparte de los clásicos errores ya ventilados en los medios afines al constitucionalismo, la cuestión de fondo fue de nuevo el miedo a la democratización en la toma de decisiones.

Y entre diversos pesimismos llegaron las elecciones municipales y forales de 2015. Llegaron los vetos y otra vez la falta de democracia. Y resurgieron los miedos a lo solidario. Volvieron las menciones a hubo tiempos mejores. El ansia de poder demostrada por determinadas personas en algunos pueblos llevó de nuevo a EA otra vez al límite. Pero el viejo reino resurgió para imponer su criterio y pasar del pesimismo al optimismo del cambio, como así fue. Voces relevantes nos llevaron de nuevo a arriesgar y a sacrificar para imponer la lógica política ante las apetencias que nos salían de lo más profundo. Y aquí nace la pregunta clave, ¿Qué garantías tenemos para seguir arriesgando y no caer de nuevo en el pesimismo solidario?

Las garantías son tres: 1) El respeto al camino recorrido en las peores condiciones posibles como fueron las elecciones municipales de 2015. 2) La clarificación del panorama político donde ha quedado nítido y trasparente que el enemigo es el estado español y el rival el PNV. Para vencer a nuestro rival no hay otro camino que contar con EA. 3) La democratización interna siempre favorece al inquilino más próximo a la normalidad. El friquismo y el impulso de minorías sociales entre las clases políticas, ha perdido fuelle ante unas clases medias hartas de ser el pin pan pum de bancos, constructoras y políticos corruptos. Aquí vuelve a surgir la necesidad de una EA fuerte. De una Eh Bildu potente y plural.

Por todo ello EA debe renunciar a su pesimismo solidario histórico. Estamos ante la oportunidad de generar una nueva mayoría social en torno a EH Bildu. En torno a unas nuevas formas de organización política que generarán, con esfuerzo y trabajo, un espacio nítido y claro para EA pero que traerá, por fin, a las clases medias y populares una victoria después de tantas derrotas. No perdamos el tren como en 1987 y no nos anclemos en miedos y fobias que son parte del pasado. Miremos hacia delante y caminemos juntos arriesgando. Hagamos lo que siempre hemos hecho, apostar por el país y el pueblo. Olvidémonos de lo prosaico, valoremos en su justa medida el botín personal, pues está en juego una nueva mayoría social.

No hay comentarios

Mayo 10 2017

La imprescindible reforma de la social democracia en Euskal Herria

La justicia social, los derechos humanos y la lucha por una profundización en el sistema democrático desde dentro son valores y formas de actuar políticas que ha defendido la social democracia prácticamente desde su fundación. Esta lucha sin embargo ha quedado hueca de representatividad social en la actualidad por el abandono de la reforma del sistema y la adopción de políticas económicas neo liberales. En Euskal Herria también hemos vivido esta deriva hacia la cartera de la social democracia.

Si bien su origen conceptual, consistía en alcanzar el socialismo desde la reforma del sistema desde dentro, en la praxis política se impone la eficacia del sistema social demócrata con respecto a otros, por su capacidad de lograr importantes cuotas de justicia social, a través del reparto de la riqueza y la adopción de convenios colectivos para la clase trabajadora, el desarrollo de los servicios sociales como la sanidad y la educación, la implantación de políticas públicas para la protección del medio ambiente, el desarrollo de las políticas de igualdad y de los derechos individuales de la mujer (aborto, divorcio, gestación subrogada…) y en general, la democratización de la sociedad mediante la implantación de los sistemas parlamentarios.

Si los éxitos de la social democracia son incontestables desde el punto de vista histórico, ¿Qué es lo que ha llevado a los partidos social demócratas a la debacle entre aquellos grupos sociales que se suponía eran sus principales y más fieles bolsas de votantes? Sin duda hay dos cuestiones principales en torno a las que gira esta debacle: la falta de legitimidad democrática y el impulso de políticas económicas basadas en la gestión individual del beneficio.

Leer más … »

No hay comentarios

Abril 16 2017

Ante el Aberri Eguna nacionalismo underground 3.0

El pasado sábado miles de personas se involucraron en una nueva forma de hacer política. Baiona se convirtió en el epicentro de una demanda popular en torno al desarme, plasmada en la implicación de multitud de agentes sociales y personas a nivel particular, los llamados “artesanos de la paz”. La lógica de las personas ante algo bueno para todos supera con creces las imposiciones y trabas que desde el estado español venimos sufriendo para construir una sociedad armónica. A la par, la derecha mediática trataba de desvirtuar la importancia del acto, dotando al universo informativo de noticias aparentemente tan importantes o más. A lo largo de la hstoria es una práctica habitual.

Mediática mente, los artesanos de la paz, tuvieron en frente la inauguración de la línea tres del metro. La plana mayor de las instituciones reivindicando el metro como verdadero motor de la política vasca. Sin duda estábamos viendo atónitos ante el televisor, el renacimiento del nacionalismo “underground”. En un día en que todo lo importante surgió desde el interior de la tierra, la llegada del sub urbano trataba de eclipsar la implicación personal y plural de los ciudadanos del otro lado de la muga.

Mientras el estado francés y este grupo de “artisans” se involucraban durante años en la solución efectiva a problemas técnicos relativos a la convivencia y al final de la violencia, desde la CAV se decidía una ausencia institucional medida, donde la inauguración de la línea tres del metro, iba a ser proyectado por sus portavoces, como el hito político fundamental del fin de semana. En Francia solo el partido de Jean Marie Lepen iba a boicotear el acto y en el estado español solo Ciudadanos y el PP, sin embargo en la CAV, se trataba de menospreciar un día tan significativo en la historia vasca y en Nafarroa, Geroa Bai enfriaba el ánimo sin llegar a la efervescencia patriótica que insuflaban en sus discursos PP-UPN y PSN.

Nada nuevo bajo el sol. ¿O sí? Cercanos como estamos ante el Aberri eguna, teniendo el PNV un pacto cerrado con el PP en Madrid, cuya presentación pretende dilatar para no hacerlo coincidir en el tiempo con el habitual discurso folclórico de la fecha, echemos la vista atrás para ver que acontecimientos narraba la prensa ante situaciones políticas potentes del pasado.

Leer más … »

No hay comentarios

Febrero 14 2017

La acumulación de fuerzas políticas de izquierda en las ciudades

La fragmentada izquierda en Bilbao, breve resumen en datos

El 11 de julio de 1886 Facundo Perezagua fundó la primera agrupación socialista de Bilbao. Con la huelga de 1890 más de 30.000 trabajadores fueron a ella reclamando mejoras salariales durante una semana, convirtiéndose de facto Bilbao en motor de la expansión del socialismo en Euskal Herria. Facundo Perezagua se distinguió por anteponer la lucha de clases y el sindicalismo en general ante los distintos procesos y resultados electorales. Desde 1891 donde salió elegido el primer concejal socialista hasta 1920 donde fue elegido alcalde de la villa Rufino Laiseca. Pero ya entonces el socialismo vivía en la dicotomía permanente entre instituciones y pactos con fuerzas de índole moderado (léase con los republicanos en 1910 que convirtieron a Pablo Iglesias en el primer diputado socialista a cortes en Madrid) y sobre todo con la llegada de Indalecio Prieto que llevó a la expulsión de Perezagua en 1914-1915.

Si bien es verdad que en el sector nacionalista Euskadiko Eskerra en 1987 obtuvo tres concejales y Eusko Alkartasuna tres en esa misma elección, la marca principal ha sido en Bilbao Herri Batasuna con sus distintas nomenclaturas, venidas a menos desde que en 1979 obtuvo seis actas de concejal. Una nueva recuperación llegó en este ámbito con el nacimiento de EHAK en 1999 y Bildu en 2011[1].

La situación actual del Bilbao del Siglo XXI a nivel político

Leer más … »

No hay comentarios

Enero 27 2017

De la LOAPA a la enésima ponencia de Autogobierno

La LOAPA se suscribió en el año 1982 con el apoyo del PSOE y UCD y el rechazo activo del tribunal constitucional tras ser recurrida entonces por la minoría vasca y catalana existente en el parlamento de Madrid. La ley fue urdida entre bambalinas y ruido de sables entre ambos partidos, como un intento de acallar el continuo descontento acerca del avance autonómico de las llamadas autonomías históricas.

Según la sentencia de entonces “las disposiciones de la LOAPA no pueden prevalecer sobre lo establecido en los estatutos de autonomía, que sí son leyes orgánicas”[1]. El artículo dotaba al instrumento constitucional una capacidad para “comprobar que era posible que el estado no se mostrara extraño a los puntos de vista de País Vasco y Cataluña”[2]. Esta sentencia admitía además lo que a posteriori iba a ser la génesis de las relaciones entre la CAV y el estado español, es decir, que la transferencia de competencias, se realizaría progresivamente según la capacidad de cada comunidad autónoma hasta llegar a “igualar” a unas con otras. Lo que entre los mortales se denominó como el “café para todos”.

Leer más … »

No hay comentarios

Noviembre 28 2016

Por un nuevo pacto en Euskal Herria. La izquierda necesaria.

1. Antecedentes

A lo largo de la corta y mal entendida historia democrática de nuestro pueblo, diversos han sido los intentos de confluencias de las diversas izquierdas que poblaban y cohabitan Euskal Herria. Tan diferentes sus proyectos, tan variopintos sus intentos como la diversidad que puebla cada uno de los valles y comarcas, pueblos y ciudades, pedanías y barrios, de nuestra tierra.

Cuando el caudillo comenzaba a perder fuerza, ya en Txiberta el Abertzalismo intentó organizar un foco de resistencia ante el estado plural pero con visión nacional. En esa reunión estuvieron presentes todos los grupúsculos de la izquierda en sus diversos ámbitos. Socialistas, comunistas, social demócratas, partidarios de entrar en el sistema, favorables al estatuto, troskistas, anarco sindicalistas, eco socialistas, partidarios de la estrategia político militar, partidarios de la estrategia militar, democristianos, cristianos a secas, ortodoxos, alcaldes y ex alcaldes, Malzaga, el 36, la resistencia, los maquis y otras vías aún, hoy y entonces, por descubrir.

No se puede ocultar que en aquella reunión hubo dos diferencias principales, por un lado, la división de opiniones en cuanto a la estrategia política y militar y la participación en el sistema y por otro lado, la lucha de clases en el pueblo vasco como elemento de conquista de derechos sociales o la aceptación del sistema representativo impuesto por régimen saliente.

Tras la rotura de conversaciones en Txiberta, llegó la división de la izquierda. Por un lado, la izquierda internacionalista se unió en torno a Euskadiko Ezkerra, mientras que los favorables a continuar con la estrategia política militar lo hicieron en torno a la mesa de Alsasua a través de la Koordinadora Abertzale Sozialista y a Herri Batasuna como agrupación electoral. Por otro lado la izquierda estatalista participó en el incipiente proceso electoral a través del PCE-EAK. La democracia cristiana sufre su gran escisión con la creación de Eusko Alkartasuna, partido que desde su fundación se define como social demócrata e independentista. No es hasta la creación de EH Bildu cuando se vuelve a reconfigurar plenamente este espacio electoral de la izquierda independentista vasca. Sin embargo EH Bildu no debe ni puede cerrar tampoco la puerta a quién en torno al derecho a decidir quiera participar en un proceso de emancipación del pueblo vasco.

Con la fusión de Euskadiko Ezkerra y PSOE en PSE-Euskadiko Ezkerra, desaparece, un tercer espacio de la izquierda en la CAV, no partidario de la lucha armada y con clara visión internacionalista, que viene a ocupar Ezker Batua en el año 1986 obteniendo sus mejoras resultados en torno a 1994. Después nueva división en esta marca también y otro espacio huérfano hasta la creación y salida a concurrencia electoral de Podemos y su posterior marca Unidos-Podemos.

2. El bloqueo actual, heredero de los miedos del pasado

Los puntos claves de debate en la izquierda vasca y sus desavenencias han girado en torno a tres cuestiones claves:

Leer más … »

No hay comentarios

Noviembre 09 2016

La extrema derecha se recupera después del fiasco de 1945

La extrema derecha perdió gran parte de su espacio de poder en los países desarrollados en 1945. Tras la caída del muro de Berlín, esta ha perdido completamente el miedo a decir y hacer lo que piensa y avanza a pasos agigantados por el mundo sin mirar atrás y sin reparar en el daño irreparable que está causando al mundo.

Año 1945. La victoria de los aliados en la segunda Guerra Mundial en una Europa devastada y en un mundo colonizado por construir, junto al miedo al incipiente movimiento comunista de estados del Este, lleva a los llamados aliados del oeste a construir en torno a las políticas que surgieron en el New Deal, un modelo de estado social que creó una clase media hasta entonces casi inexistente, fuerte tanto en derechos como en capacidad de defensa y movilización en torno a los mismos. Antes la extrema derecha a través del nazismo y de la mano invisible había llevado a las clases populares a condiciones laborales próximas a la semi esclavitud.

Leer más … »

No hay comentarios

Octubre 24 2016

La difícil disyuntiva histórica del PSOE

Sin duda la decisión tomada ayer por el PSOE marcará un antes y un después en la historia de la izquierda española. El PSOE tenía que elegir entre la refundación y el comenzar desde casi cero a través de la militancia o en sucumbir a los miedos post electorales y tratar de minimizar el impacto de la política del PP desde las instituciones. Como todos los aparatos, conservadores y poco tendentes al cambio, eligió la cara B del disco. Cabe pues en estos momentos recordar cuál ha sido el camino que ha dejado atrás el PSOE en los últimos meses, pues el que le espera por delante parece triste y angosto.

Verano. En el comité federal se había acordado elevar el no a Rajoy al menos en la primera sesión de investidura. El argumenta rio parece claro: la afiliación del PSOE no podría soportar cuatro años más de políticas austericidas, ni le quiere dar la llave de la negociación con Bruselas a quién más que negociar ha entregado la caja fuerte abierta a Alemania sin pedir nada a cambio y renunciando a la última dosis de autonomía que le quedaba al estado español. Pedro Sánchez se mantiene firme y los varones Felipístas, nerviosos comienzan a moverse. Decía Antonio Machado:

A quien nos justifica nuestra desconfianza
llamamos enemigo, ladrón de una esperanza.
Jamás perdona el necio si ve la nuez vacía
que dio a cascar al diente de la sabiduría.[1]

Otoño. Efectivamente, jamás perdona aquel que dio de comer al discípulo díscolo y en política tampoco lo hacen quienes trataron animosamente de impulsar alternativas sólidas en conceptos éticos y políticos y quedaron fuera. Aquí, desde luego, el PSOE ya mostraba flaqueza de espíritu y falta de rigor cuando en febrero, en vez de tratar de promover una alternativa sólida de izquierdas y obligar con ello a los partidos abertzales a moverse forzados, trató de llegar a un acuerdo con la más retrograda y poco nueva en valores derecha española de Ciudadanos.

Leer más … »

No hay comentarios

AntSig »